Entre una mayoría de los que no se dedican al negocio de la obtención de información por vías secretas existe la creencia generalizada de que la Agencia Central de Inteligencia (Central Intelligence Agency, CIA) es el único servicio de espionaje de los Estados Unidos. A veces resulta complicado desenvolverse en medio de la mezcolanza de acrónimos que identifican a las 17 agencias federales diferentes que componen la Comunidad de Inteligencia de la Administración norteamericana. En materia de seguridad y servicios secretos el complejo reparto de competencias entre organismos y oficinas puede agravar aún más la confusión en el profano en estas lides.

En primer lugar conviene aclarar que la Oficina Federal de Investigación (Federal Bureau of Investigation, FBI) es un cuerpo policial que además de realizar investigaciones criminales de ámbito nacional tiene entre sus competencias velar por la seguridad interior y el contraespionaje, aunque desde el 11S algunas de sus responsabilidades han sido asumidas por el Departamento de Seguridad del Territorio (Department of Homeland Security, DHS), sobre todo aquellas que tienen que ver con la protección ante ataques terroristas a gran escala. La Agencia de Seguridad Nacional (National Security Agency, NSA), con efectivos y presupuesto tan importantes como los que dispone la CIA pero mucho menos conocida para el gran público, ha adquirido en los últimos tiempos una notoriedad que en otras épocas hubiera rechazado. Fundada en 1952, su principio inspirador y actividad fundamental es el control de las comunicaciones sensibles y el descifrado de los “…mensajes que emanan de todos los países, incluidos los aliados”.  Desde 1961 el Pentágono cuenta con la Agencia de Inteligencia de la Defensa (Defense Intelligence Agency, DIA) que se ocupa de coordinar la labor que en este sentido realizan los servicios de inteligencia de las diferentes ramas de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. Al margen de estas ”majors”, la Comunidad de Inteligencia norteamericana cuenta con otras agencias de naturaleza mucho más específica. La Oficina Nacional de Reconocimiento (National Reconnaissance Office, NRO) controla la financiación, el diseño y la operatividad de una red de satélites espía que obtienen información que luego es compartida con otras agencias gubernamentales. La Comisión de Energía Atómica (Atomic Energy Commission, AEC) es responsable de la evaluación del nivel ofensivo y defensivo de otras potencias nucleares y la detección de sus ensayos atómicos, mientras la Oficina de Inteligencia y Análisis (Bureau of Intelligence and Research, INR) es una agencia dependiente directamente del Departamento de Estado que tiene como misión recopilar información geopolítica y económica de utilidad para los diplomáticos de los Estados Unidos.   José Luis Hernández Garbi.