Servicios secretos en tiempos de guerra. Jaime Rocha

Hay que empezar por decir que los servicios secretos no se movilizan exclusivamente cuando se dan estas situaciones, sino que su actividad, la búsqueda de información de la máxima garantía para su gobierno, que le ayude a tomar las decisiones más acertadas, es más valiosa en el tiempo previo al inicio del conflicto armado.
Una parte de la información se centra en la operatividad y capacidades defensivas y  ofensivas de las Fuerzas Armadas del país objetivo, pero, aun siendo de importancia capital su conocimiento, lo es aún más las intenciones de quienes van a hacer uso de ellas, es decir los planes de operaciones que se estén proyectando. En cuanto a la primera información, operatividad y disposición de las FAS, hay una buena parte que puede adquirirse por medios técnicos, la inteligencia de señales (SIGINT), aunque es deseable la confirmación de esa información mediante agentes desplazados a la zona (HUMINT), o adquisición por medios humanos.
Los planes operativos están lo suficientemente protegidos, no solo por su clasificación de ALTO SECRETO, sino por encriptación y resguardo, de modo que solo sean accesibles a las personas autorizadas para ello. Este tipo de información se hace prácticamente imposible de adquirir por la inteligencia de señales y queda exclusivamente en manos de agentes infiltrados en los órganos políticos de decisión.
Así las cosas y por las declaraciones previas al conflicto hechas por el presidente norteamericano Joe Biden sobre los planes rusos de atacar Ucrania, es evidente que la CIA ha vuelto a acertar en sus previsiones. Sin ninguna duda, como pasaba en Praga en el 1989, todos los servicios de inteligencia tienen agentes en la zona y a su vez, los servicios de contrainteligencia rusos trataran de neutralizarlos.
Una vez iniciada la invasión militar entra en juego un nuevo factor, que los militares sabemos primordial: la moral de las Fuerzas Armadas cuando empiezan a producirse miles de muertes entre sus filas. Uno de los trabajos a realizar por los servicios de inteligencia seria contribuir, mediante desinformación, al deterioro de esa moral de victoria imprescindible para jugarte la vida. No entro en acciones de sabotaje en las retaguardias, mucho más complejo y difícil de realizar si no se cuenta con una infraestructura suficiente.