Nuestras novelas preferidas

Fernando Martínez Laínez.

Fernando Martínez Laínez

Poseer información secreta otorga poder sobre otros, sea político, económico o psicológico. Un aliciente que funciona en todas las épocas. Los secretos, y en particular los secretos oficiales, constituyen el verdadero caldo de cultivo de las historias de espionaje. Descubrir lo oculto y escribirlo conforma la novela de espías como género literario a partir, sobre todo, del siglo XIX, coincidiendo con el origen de los servicios de inteligencia, instrumentos del juego de poder de organismos y gobiernos que rigen los destinos del mundo. La novela de espías es eminentemente política. Aporta, en última instancia,  una visión ideológica y un panorama estratégico de intereses en pugna. Y quizá sea la combinación de estos dos factores: la instintiva afición al secreto y el manejo del factor humano como instrumento de control sobre  individuos y países, lo que atrae el interés de  tantos lectores que buscan en el espionaje-ficción una respuesta,  enraizada en la realidad, sobre el caos manipulado que define el mundo actual. A lo largo del tiempo, los grandes escritores de espionaje han creado un acervo de obras maestras que configuran un canon del género, similar al existente en otras variantes literarias. Pero no se trata de establecer un catecismo de valoraciones rígidas ni categorías inmutables. Una obra escrita no puede ser evaluada como si se tratara de un concurso de TV o una carrera de obstáculos. 

Las mejores novelas de espionaje dependen en última instancia de la apreciación subjetiva de cada lector, de las historias que cada cual considera más afines con su propia experiencia o personalidad. En este sentido, la lista de las mejores novelas de espías del Club Le Carré refleja solo una opinión, sin pretensiones dogmáticas o excluyentes. Se trata de recordar las buenas historias de espías que nos dejaron huella y colocarlas por orden de preferencia, sabiendo que habrá otros títulos que por razones de espacio dejarán el listado incompleto. Todos los comentarios son bienvenidos. 


Mis diez novelas favoritas

EL TOPO ( Calderero, sastre, soldado, espía ). John Le Carré.

Un clásico imperecedero. La novela consigue crear una saga de espías sobre la codicia, el error y la traición de la burocracia estatal británica, semejante a otras muchas, y al mismo tiempo retratar el submundo del espionaje con maestría narrativa.

Trilogía: EL JUEGO DE BERLÍN, EL SET DE MÉXICO Y EL PARTIDO DE LONDRES. Len Deighton.

Una visión que refleja con dramatismo literario las maniobras ocultas de los servicios de espionaje y los entresijos de la Guerra Fría, con la creación de personajes de gran calado humano.

EL AGENTE SECRETO, Joseph Conrad,

Conrad consigue con esta novela una recreación crítica del Londres victoriano en un ambiente de mezquindad y miseria, con galería de personajes que se mueven entre el esperpento, la manipulación política y el engaño.

EL INTOCABLE, John Banville.

Una historia de densidad psicológica excepcional. Un viaje al infierno del lado oscuro de la traición y un relato de gran calidad literaria.

LA MÁSCARA DE DIMITRIOS, Eric Ambler.

Símbolo del ocaso de una época en vísperas de la II Guerra Mundial. Una travesía oscura por una Europa bajo la amenaza latente del desastre. Personajes sin destino arrastrados por las circunstancias. Relato modélico de un maestro del género.

EL FANTASMA DE HARLOT, Norman Mailer

En palabras del propio autor, Mailer escribió este libro con la parte de su mente que había vivido en la CIA durante años. Un recorrido novelado a través de los engranajes secretos del espionaje estadounidense. Tan real como la vida misma, o quizá más.

ASHENDEN, W. Somerset Maugham

Una serie de relatos encadenados basados en las experiencias de Maugham como agente secreto británico durante la Primera Guerra Mundial y la revolución bolchevique. De lectura obligatoria para los verdaderos espías.

EL AMERICANO IMPASIBLE, Graham Greene

Ambientada en Indochina cuando el país luchaba contra el colonialismo francés. La novela funciona como una premonición de la Guerra de Vietnam y una historia impecable de espionaje a contracorriente de la “realpolitk”, con drama  amoroso incluido.

KIM DE LA INDIA, Rudyard Kipling

Espionaje y aventura en el escenario de la India colonial británica. El “Gran Juego” entre el imperio ruso y el británico en la disputa por Asia Central. Una peregrinación iniciática que esconde una misión secreta. Personajes tan perdurables como el huérfano Kim y el lama tibetano que le acompaña. Para todos los públicos.

CHACAL, Frederick Forsyth Espionaje ficción sobre un asesino profesional contratado para matar al presidente francés De Gaulle. El realismo periodístico de esta “opera prima” fue un ejemplo repetitivo para incontables imitadores de malas novelas. Forsyth ya no volvería a escribir algo así nunca más.


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